domingo, 9 de febrero de 2014

La Edad Media: Contexto Histórico

La Edad Media es el periodo histórico comprendido entre el siglo V al XV. Se divide en Alta o Antigua Edad Media (desde la Caída del Imperio Romano de Occidente en el 476 hasta el año 1000, aproximadamente); y Baja o Reciente Edad Media (desde el siglo XI hasta la caída del Imperio Bizantino o el descubrimiento de América).

Capítulo 10. Los tiempos bárbaros o el declive, de "Toda la historia del mundo", Barreau-Bigot.


Entre la caída de Roma y la Edad Media, que no empieza sino hasta el año 1000, hubo un período de 600 años de sucesivas invasiones en las cuales las poblaciones europeas se ven diezmadas y las "civilización" casi aniquilada. Sin embargo, en el extremo oriente del Imperio Romano, Constantinopla y sus alrededores subsistieron, dándose a conocer como el Imperio Bizantino, que duraría hasta las invasiones turcas del siglo XV. 

Estepa Euroasiática
Romanos y Chinos tenían la costumbre de llamar "bárbaros" a todo aquel que viviera más allá de los limes (límites fronterizos) o de la Gran Muralla. En realidad, sólo eran algunas tribus de cazadores nómadas que se desplazaban entre el Báltico y Mongolia por la gran estepa euroasiática.

En aquella época, la superioridad militar de los "civilizados" se refería únicamente a su organización (a su modernidad). Todos los contendientes usaban los mismos tipos de armas, pero el mando y disciplina de una legión romana aseguraba su éxito.


A partir del siglo III, Roma inició su decadencia cívica. Antes, por muy rica y corrupta que fuera, la clase dirigente romana siempre había conservado su sentido del bien público. Pero a partir del siglo IV, lo perdió y las virtudes que habían hecho poderoso al Imperio -el respeto a las leyes, el valor militar, el sentido de la grandeza- se habían desvanecido. El ejército estaba debilitado en extremo y los bárbaros no encontraron resistencia al pasar el limes, ya no como inmigrantes sino como conquistadores.

Triunfó la anarquía. Y la anarquía mata mucho más que la guerra porque en el momento en que no hay un Estado, no hay seguridad. Los campesinos, que necesitan la paz para cultivar sus campos, huyeron de ellos y se instaló la hambruna. La inseguridad implica hambre, la muerte de las ciudades y del comercio. La población se redujo en un 70% y las bellas ciudades del Imperio Romano se transformaron en ruinas. 

Los bárbaros, como conquistadores de los restos del Imperio Romano, dejaron su impronta en el mundo actual al ser quienes dieron los nombres a las naciones de la Europa actual.
  • Los hunos, de raza amarilla, son la explicación de los nombres y rasgos asiáticos de algunos europeos: húngaros, búlgaros y algunos rusos (incluso Lenin tenía los ojos rasgados). 
  • Los "gitanos", son un grupo sin casta llegados de la India que siempre han vivido en simbiosis dentro de las sociedades agrícolas. No son guerreros. 
  • Los francos, una tribu germánica, ocuparon la Galia (hoy Francia), aunque en el fondo la población sigue siendo celta y todavía habla una lengua latina. 
  • Los "anglosajones". Anglos y sajones desembarcaron en Gran Bretaña y entonces, nació Inglaterra. El inglés es una lengua germánica, aunque muy latinizada. 
  • Algunos "gran bretones", huyendo de los sajones llegan al oeste de Galia para fundar una pequeña "Bretaña" y salvar el galés (el bretón). 
  • "Alemania" perpetúa el nombre de los alanos; los burgundios dejarán su nombre a Borgoña; y los lombardos a Lombardía. 
  • Los eslavos legaron su lengua a la Europa del Este.
  • Los vikingos o normandos ("hombres del norte") fueron los marinos más experimentados del antiguo mundo con los navíos más rápidos de la época. Estos antecesores de los piratas estaban conformados por suecos, daneses y noruegos, todos pueblos originarios de las costas del norte de Europa. 
  • A los suecos se les llamaba "rous (pelirrojos)", y la extensión territorial que exploraron a través de sus ríos, se convertiría posteriormente en Rusia.
  • Los daneses se establecieron en la provincia de "Normandía", el país de los hombres del norte. En el año 1066, ocuparon Inglaterra, y más tarde se establecieron en Sicilia y en el sur de Italia, sonde fundaron sus reinos. Después, con la llegada de las cruzadas, los violentos normandos aparecerán en Jerusalén. 
  • Los noruegos, grandes exploradores marítimos, dominaron el océano Atlántico y, junto con sus esclavos celtas, poblaron Islandia (Iceland, Tierra de Hielo) y Groelandia (Greenland, Tierra Verde). También se dice que fueron los primeros en llegar a América, con un posible pequeño asentamiento en las costas de América del Norte y navegando hasta el Caribe (cinco siglos antes de Colón).

Será a partir del siglo IX que la civilización renacerá en Europa occidental a través del Imperio Bizantino en oriente, que conservó la cultura grecorromana. También perduraba, incluso en occidente, la Iglesia católica. Planteémonos una pregunta: Si en la actualidad el mundo cayera en declive, ¿quién lo reconstruiría? ¿En dónde está nuestro Imperio Bizantino? ¿Dónde nuestras iglesias? Tras un cataclismo, ¿quién conservaría el saber? ¿Quién sería testigo del esplendor pasado ante los nuevos mundos? 

En la Edad Media hubo una última oleada de invasiones llegadas de las estepas: las de Gengis Khan, quien consiguió unir a los rápidos jinetes de Siberia y Mongolia pero fracasaron en Europa, que ya había salido de la anarquía, y en Rusia fueron disipados por los cañones del Zar. Más tarde, su nieto, convertido en Gran Khan, se instaló en el trono Pekín como emperador de China (donde el viajero veneciano Marco Polo lo conoció).

Capítulo 11. La época del islam, de "Toda la historia del mundo", Barreau-Bigot.


En la orilla sur del mediterráneo sólo vivían tribus de beduinos, árabes nómadas que controlaban las rutas comerciales hacia la India. Las invasiones de este pueblo tuvieron un impacto importante y prolongado, en gran medida, gracias a la herencia de una religión fuertemente arraigada en la vida cotidiana. 

En el año 571 nació en La Meca un hombre llamado Mahoma, era caravanero al servicio de una viuda rica llamada Jadiya que, posteriormente, se convertiría en su esposa. En aquel tiempo, en la península arábiga convivían muchos pequeños tipos de cultos diferentes, la más importante era religión dualista conocida como "mazdeísmo" o "zoroastrismo", cuyo profeta fue Zoroastro o Zarathustra. Pero durante sus viajes, Mahoma había conocido las religiones de los judíos y los cristianos y se había convertido al monoteísmo. Al rededor de sus cuarenta años, tuvo una crisis mística durante la cual huyó de su ciudad natal hacia la ciudad de Medina, donde empezó a enseñar su nueva religión y, bajo dictado de Dios, dio nacimiento al Corán, el libro santo del islam. 

El genio del profeta fue presentar una especie de "kit" del judeo-cristianismo: 
  • El islam es una especie de judaísmo universalizado, puesto que su ley no está destinada a un sólo pueblo, sino a todo el universo. 
  • Del judaísmo conservó las prohibiciones alimentarias (como la carne de cerdo) y añadió la prohibición del alcohol. 
  • Del cristianismo, se conserva la historia de Jesús, considerado un profeta, y de María, venerada.
Mahoma no sólo fundó una religión, sino un Estado completo, al unir tribus árabes, divididas hasta entonces con una religión que ignora la separación de los poderes civil y religioso, e inunda cada aspecto de la vida cotidiana. El Corán considera legítimo conquistar con las armas nuevos espacios en nombre de la auténtica religión, esto es conocido como la yihad o "guerra santa". Mahoma dividía al mundo en tres partes:
  1. Dar al islam: el mundo bajo el mandato musulmán, el de la paz.
  2. Mundo de la tregua: posible con judíos y cristianos.
  3. Mundo de la guerra: contra los paganos. 
El islam es una religión de héroes (más que de mártires como el cristianismo). Inmediatamente después de la muerte del profeta, la formidable fuerza que Mahoma había creado se lanza a la conquista del mundo. 
  • En el 639 ocuparon Egipto y fundaron El Cairo cerca de la antigua Memphis.
  • A partir del 707 sometieron a África del Norte.
  • En el 712 pasaron a España.
  • En el este, los ejércitos árabes subyugaron al mundo iraní (Persia), incluida toda Judea. 
Pero el islam es una religión de ruptura que olvida y rechaza el pasado, por lo que se abandonaron las magníficas ciudades romanas y egipcias que los pueblos habían conservado con tanto cuidado hasta ese entonces. 

Con el dominio árabe, como subrayó el historiador Henri Pirrenne, el mundo mediterráneo, unido durante cinco siglos por el Imperio Romano, se partió en dos. Incluso se podría decir que, hoy día, existen tres Mediterráneos: 
  • Dos al norte: el latino católico al oeste y el bizantino ortodoxo al este.
  • Uno al sur: el árabe musulmán, que no habla ni latín ni griego, sólo árabe. 
La expansión árabe fue detenida a las puertas de Constantinopla en el siglo VII por el ejército y la marina bizantinos. Se estableció la frontera y la influencia musulmana se dejó sentir mediante la querella iconoclasta: el islam prohíbe el culto a las imágenes y los emperadores bizantinos se vieron tentados a hacer lo mismo, hasta que sus teólogos señalaron que era legítimo representar el rostro de Dios, hecho hombre en Jesús. 

También fueron derrotados por los francos que montaban pesados caballos percherones. Poco a poco, cesó el peligro para el Occidente cristiano. La capital del Imperio se trasladó de Damasco a Bagdad, a orillas del Tigris (esta sería la época de Las Mil y una noches).

Sin embargo, hacia el año 1000 las invasiones musulmanas tomaron una violencia extraordinaria en la India. Dicha violencia se debió a que los hinduístas eran vistos como idólatras. El islam es una religión muy fuerte pero incapaz de engullirlo todo y tiende a suscitar alergias considerables en sus fronteras (aún hoy). Muy diferente fue en China, donde el islam nunca pudo imponerse por la sencilla razón de que China es la civilización del cerdo y nunca renunciarían a comerlo. Aunque existen algunas minorías marginales.

En todas partes, las conversiones siguieron a los jinetes de Alá, excepto en Indonesia, donde la religión fue transmitida por los comerciantes navegantes, cuyo arquetipo es Simbad el Marino) y su grandeza, de la que dan testimonio los magníficos monumentos. 

Máxima extensión del Imperio Árabe, el mayor visto hasta entonces.


Capítulo 12. La Edad Media o la reconstrucción del mundo. Las cruzadas, de "Toda la historia del mundo", Barreau-Bigot.


En el siglo VII reinaba el desorden en Occidente. Sólo en Roma continuaba a duras penas la vida urbana, debido al papado. Los invasores germanos o eslavos respetaban en general a los religiosos cristianos. La Iglesia, que conservaba en sus monasterios los manuscritos de la cultura antigua y se proclamaba "romana", emprendió la evangelización de los bárbaros y la reconstrucción de la civilización.

Roma alentó la toma de poder por parte de los carolingios, especialmente del famoso Carlomagno (742-814). En el año 800, el papa León III mandó a Carlos ir a Roma, donde lo coronó "emperador de Occidente". Pero tras su muerte, sus nietos se repartieron los territorios como si se tratase de una propiedad privada. En el año 843, por medio del tratado de Verdún, el Imperio de Carlomagno se dividió del siguiente modo:

  • Luis el Germánico recibió Germania, al este del Rin;
  • Lotario, los países situados entre el Mar del Norte y Roma;
  • En Roma, el Papa había obtenido un Estado, embrión de los Estados Pontificios; y
  • Carlos el Calvo, las tierras situadas al oeste del Mosa, del Saona y del Ródano, la región que luego se llamó Francia. El tratado de Verdún es el acta oficial de su nacimiento. 


La verdad es que Carlomagno seguía siendo un bárbaro semi-ilustrado, y la Iglesia lo sabía. Después, el rey de Germania, Otón I, siguió soñando con reconstruir el Imperio carolingio y obtuvo del Papa la corona imperial (962), fundando el Sacro Imperio Romano Germánico. Pero este título fue una desgracia: dispersaron sus fuerzas en ambisiones excesivas en lugar de consagrarlas a su país. En realidad, la Iglesia prefirió apoyar a las monarquías locales:

  • 987, el duque de Francia, Hugo Capeto, fue elegido rey de Francia y señaló París como capital. 
  • 1000, Esteban I se convirtió en rey de Hungría por decisión del Papa.
  • 1034, Casimiro I instaló en Cracovia el reino de Polonia.
  • 1066, un señor vikingo afrancesado, Guillermo el Conquistador, se convirtió en rey de Inglaterra.
Poco a poco, los Estados nacionales emergían con sus lenguas "vulgares" (populares): francés, inglés, alemán, junto al latín.

Además, la Iglesia supo persuadir a los jefes germanos o eslavos de que enviaran a sus hijos a las escuelas. Allí, los monjes les enseñaban a leer y a escribir en latín, y les proporcionaban una fuerte educación cívica: no matar a los eclesiásticos, ni a las mujeres ni a los niños. Los monjes consiguieron que estos jóvenes comprendieran que era más hábil cargar a los campesinos y comerciantes con impuestos que matarlos. La transformación de estos bandoleros en "caballeros" fue el gran logro de la Iglesia católica...
  • El caballero protege al campesino en lugar de matarlo. 
  • El caballero acorazado y en su caballo, es invencible.
  • El caballero rinde honor a las damas en lugar de violarlas.
  • Tienen derechos (señoriales) pero también deberes: ser justos y hacer reinar la paz entre sus feudatarios.
  • El feudo es el territorio donde reina la ley, hogar del feudatario. 
  • El propio señor debe rendir homenaje al rey.

A partir del mundo rural, el feudalismo restaura el derecho, y como los comerciantes pueden de nuevo comerciar, renacen las ciudades (otras nuevas surgen), e igualmente se da una explosión demográfica global. Los papas de aquella época fueron gigantes y los reyes tremendamente laicos. Las órdenes religiosas dejaron sus monasterios: dominicos y franciscanos contribuyeron a la transformación de las costumbres. De este modo, hacia el año 1000, los "tiempos bárbaros" llegaron a su fin. Entonces empezó la Edad Media.

Una extraordinaria arquitectura nació entonces. Aunque en un principio era copia de la de Bizancio, y por este motivo se la llamó "románica" (romana), encuentra su propia originalidad. Esta fue la edad de las catedrales. Mirando la nave de Notre-Dame, a orillas del Sena, se entiende que la construcción de semejantes monumentos exigía paz, mucho dinero e inmensos conocimientos técnicos.
  

Los obispos abrían en las grandes ciudades escuelas eclesiásticas en donde de nuevo se estudiaban las artes y las ciencias. Los maestro allí eran famosos y sabios, y los estudiantes numerosos. Gracias a las universidades, Edad Meida fue una época de grandes descubrimientos científicos y técnicos. Algunos de sus inventos fueron:

  • El arado de tiro, que labraba el campo a mayor profundidad.
  • La chimenea, que evita ahumar las casas y palacios.
  • El arnés, que permitió utilizar la fuerza de los caballos sin estrangularlos. 
  • El estribo, que transformó la caballería la caballería ligera en pesada al permitir al jinete cargar sin caer de la montura. 
  • La brújula y la pólvora fueron importados desde China.
  • Se fundieron los primeros cañones, que aunque casi imposibles de dirigir acertadamente, significaron un gran avance que se fue perfeccionando con el tiempo. 
  • El amor cortesano, procede de los caballeros que habían aprendido a "hacer la corte" (seducir) a las mujeres de la corte para obtener sus favores en vez de violarlas, acto que se había convertido en algo despreciable. Las novelas de caballería están ilustradas con este tipo de amor platónicos. 
  • La legitimidad monárquica hereditaria, acabando de este modo con la incertidumbre sobre la sucesión: "¡El ha muerto, viva el rey!", decían los juristas, afirmando con ello que la defunción de un soberano traía consigo de manera automática la llegada al poder de su sucesor. 
Se avanza en materia de los derechos del hombre:
  • Seguía existiendo la esclavitud, pero de modo marginal. Los siervos eran hombres libres con obligaciones y derechos.
  • La mujer puede estudiar y presidir la mesa de los hombres.
  • La Iglesia pretende prohibir el matrimonio precoz, es decir, con niñas jóvenes sin educación.  

Después de cierto periodo de paz con los árabes, los turcos, que se habían convertido al islam tomaron el poder en Bagdad e hicieron de las peregrinaciones cristinas a Jerusalén algo complicado. En el 1071, los turcos invadieron Anatolia y el Asia Menor griega se convirtió en "Turquía". Entonces, el emperador de Oriente llamó a los cristianos de Occidente para que fueran en su ayuda y el papa Urbano II, en el 1095 exhortó a la cruzada (porque aquellos que partían portaban una cruz). Los cruzados reconquistaron Anatolia occidental por cuenta de los bizantinos y más tarde lograron ocupar Jerusalén en el año de 1099, masacrando allí a sus habitantes. Se creó un reino latino en Jerusalén. A los campesinos sirios, musulmanes o cristianos no los expulsaron de sus tierras, pero para suplir la falta de soldados se crearon órdenes de monjes guerreros como los hospitalarios y los templarios que construyeron sus propias fortificaciones. En realidad, fueron pocos los reyes que dejaron sus reinos para acudir a las cruzadas.

Fue en el 1204 cuando un veneciano de 24 años desvió la cuarta cruzada de su destino y conquistó la extraordinaria ciudad cristiana de Constantinopla, la misma que había sido defendida cien años atrás por la primera de la cruzadas. El saqueo de Constantinpla por parte de los cruzados fue bárbaro y sangriento. Fue así que el Occidente católico asesinó al Oriente ortodoxo. Occidente renegó de su parte bizantina y olvidó este hecho, pero la ortodoxia lo recuerda, lo cual explica la reticencia de los cristianos de oriente a unirse a Roma. La principal influencia absorbida por la cristiandad católica había sido la de Bizancio: el Imperio de Oriente había sido el que salvaguardó la cultura grecolatina. Incluso fue este imperio el que civilizó a los beduinos de Mahoma cuando, procedentes del desierto, conquistaron Siria y Egipto; sin su mediación, ¿cómo habrían podido aquellos nómadas leer a Aristóteles o a Platón?

Entre los beneficios colaterales de las cruzadas estuvieron que:
  • Occidente ganó allí la paz y autoridad real.
  • El nuevo mundo musulmán y el nuevo mundo medieval estaban hechos para entenderse, los señores turcos tenían la misma concepción del honor que los caballeros. Los intercambios culturales fueron numerosos. 
  • Se reestableció la preponderancia marítima de Occidente gracias a las ciudades comerciantes como Venecia, que había comprendido que era necesario pagar dignamente a los obreros; por lo tanto, Venecia no conoció las luchas sociales que desgarraron otras ciudades medievales. También escapó de la tiranía y se mantuvo como República. Además supo inventar una arquitectura propia, por la cual es admirada hasta hoy. 
El medievo llegó a su fin en el siglo XV. Primero, hubo una gigantesca y mortífera epidemia de peste. La "gran peste" asoló Europa de 1347 a 1352, sin llegar a ser erradicada del todo. Fueron cinco años en los que ni siquiera había tiempo de enterrar a los muertos: había que quemarlos o amontonarlos en fosas comunes. La mitad de la población europea y quizás asiática (puesto que la epidemia llegaba de China) murió. Al mismo tiempo, el clima global se enfrió al entrar en una "era glacial menor", por lo que el Sena comenzó a congelarse en invierno.


Capítulo 13. El nacimiento de las naciones. La guerra de los Cien Años, de "Toda la historia del mundo", Barreau-Bigot.


Cuando Carlos IV murió en 1328, su pariente de sangre más próximo era su hija, madre de Eduardo III, rey de Inglaterra. Pero los barones de Francia no querían un rey "extranjero". Esto significó el inicio de la guerra de los Cien Años entre Francia e Inglaterra. Además, el único poder supranacional, la Iglesia, estaba dividida por el "Gran Cisma": varios papas se disputaban el poder eclesiástico entre Aviñón y Roma. Fue necesario el concilio de Constanza (en 1417) para acabar con el cisma, pero el prestigio del papado se tambaleaba. Y casi en todas partes, un sentido nacional tomaba el relevo al sentimiento de unidad católico. Fue durante esta guerra, que los campesinos francés instauraron el nombre de "godos" a los soldados llegados de Inglaterra que maldecían en inglés: God Dammed!

Es en este momento histórico que hace su aparición una de las figuras más extrañas de toda la historia: Juana de Arco. Nacida en 1412 en Domrémy, era hija de unos campesinos destacados. A sus 16 años, Juana pensó que era necesario ayudar al Delfín (nombre tradicional del heredero de Francia: el señor de Dauphiné) y (por unas voces que escuchaba) ella estaba segura de que podría liberar a Francia de los godos. Vestida de hombre, Juana logró que le concedieran un pequeño séquito y un caballo, cruzó Francia en pleno invierno y se presentó ante el Delfín. Éste la mando con una comadrona que certificara su virginidad, pero lo que resultó realmente sorprendente fue su inteligencia. A los juristas el delfín, que la ponían a prueba preguntándole: "Si Dios quiere la marcha de los ingleses, ¿para qué necesita soldados?", les respondió: "Las personas de la guerra combatirán y Dios les dará la victoria". Al final, el Delfín se jugó con Juana su última carta... y ganó.

Tras algún tiempo, fue capturada por los ingleses, procesada como bruja, desacreditada y quemada en la hoguera. Después, Carlos VII, que no quería sustentar su trono en una bruja, mandó organizar un proceso que anulara la condena de bruja.

Se dice de ella que "era muy bella, pero nadie hubiera osado desearla". Los reyes y la gente del medievo creían que Dios podía dirigirse a ellos por mediación de cualquiera. Juana fue un profeta del patriotismo francés. Vox populi, vox Dei, "la voz del pueblo es la voz de Dios", afirma una máxima eclesiástica.

En este momento, Francia e Inglaterra, las más viejas naciones de Europa, también son las primeras potencias del mundo.


Capítulo 14. Los grandes descubrimientos y la muerte de las civilizaciones precolombinas, de "Toda la historia del mundo", Barreau-Bigot.


En el siglo XV llega una mala noticia para la cristiandad: la toma de Constantinopla por parte de los turcos el año de 1453. Algunos historiadores consideran esta fecha como la que pone punto final a la Edad Media e inaugura los "tiempos modernos". Pero antes de perder su independencia, los bizantinos habían "transmitido la llama" de su cultura y de la ortodoxia a Rusia.

Paradójicamente, la caída de Constantinopla desencadenó lo que se llama el "Renacimiento". Durante el sitio a la ciudad, centenares de intelectuales y dirigentes griegos habían huido de la ciudad hacia Italia. Se podría decir que el rasgo distintivo de la "modernidad", lo que la distingue de las civilizaciones "tradicionales", es la exaltación del individuo, el espíritu crítico y de cambio. Tres características que hasta entonces nunca se habían dado juntas. Es así que, la Historia depende infinitamente más de factores ideológicos que de factores económicos: son las ideas las que mueven al mundo.

Contraste entre el Pensamiento en la Edad Antigua y en la Edad Media


En este punto, aparecen dos nuevos países: España y Portugal. En 1469, Isabel de Castilla, soberana de un reino cristiano continental, se casó con Fernando de Aragón, un reino marítimo alrededor de Barcelona y de Valencia. Esta unión multiplicó la fuerza de los Reyes Católicos. En 1492 tomaron la magnífica ciudad de Granada y expulsaron a musulmanes y judíos, conformándose así la potencia española. 

La formidable infantería ibérica se disponía a invadir Marruecos y Argelia cuando un acontecimiento cambió los planes de expansión: Isabel de Castilla financió la expedición de un marino genovés, Cristóbal Colón. Éste había leído a los sabios de la Alejandría helenística, quienes creían que la Tierra era redonda y, probablemente también conocía las bitácoras de los vikingos. Su idea era sencilla y genial: llegar a China navegando hacia el oeste a través del océano. La carabela, invención veneciana, con velas, timón y codaste ahora hacia posible esta expedición. Pero un pequeño obstáculo impidió a Colón llegar a China: América, a donde llegó el 12 de octubre de 1492. Entonces, España, en lugar de extenderse hacia África del norte, dio un giro hacia el Nuevo Mundo. 

Reino de España

Portugal había nacido un siglo antes. De cara a alta mar, Portugal fue el primero en interesarse en el Atlántico, convirtiéndose en grandes navegantes. Este fue un Estado oceánico, cuya lengua aún se habla en Brasil, África e Indonesia. La cumbre de la navegación de altura fue alcanzada por el portugués Magallanes, bajo las órdenes de la monarquía española. Él realizo la primera vuelta al rededor del mundo, con duración de tres años. 

Pero fue España la que fundó un Imperio "en el que nunca se ponía el sol". A los navegantes españoles, les sucedían los conquistadores. América estaba ocupada: Al norte del Río Grande habían seguido siendo cazadores nómadas, pero al sur habían civilizaciones agrícolas desarrolladas. Los amerindios también habían construido Estados: mayas, aztecas, incas... El "contacto" entre amerindios y españoles fue devastador y la respuesta del por qué se encuentra en la psicología de los indios, en su "mentalidad", en sus ideas. Eran personas muy civilizadas, pero fatalistas y colectivistas, para ellos, la iniciativa individual no existía (¿qué hacer si el emperador está prisionero?). Su civilización era incapaz de reaccionar ante lo imprevisto. Por eso la conducta individualista de los españoles les resultaba inimaginable. La catástrofe se agravó con el choque viral: el sarampión y la gripe, que los españoles resistían, mataron por millones a la población originaria. 

La conquista de América fue una terrible tragedia, sin que siquiera los españoles fueran totalmente conscientes de lo que sucedía. Algunos españoles, como el fraile dominico Bartolomé de las Casas, denunciaron la destrucción que se sufría en América, pero sin mucho éxito. Evidentemente, los españoles no eran mejores que los indios americanos, pero su pensamiento sí era más moderno. 

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