Marco histórico del Barroco.
El Gran Siglo XVII (Cap. 17, Toda la Historia del Mundo, Barreau-Bigot)
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| Cardenal Armand Jean Du Plessis de Richelieu (1585-1642) |
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| Academia Francesa, París. |
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| Iglesia de La Sorbona, París. |
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| Palacio Real, París. |
Mientras tanto, en Inglaterra se proclamó la República en 1649, tras la decapitación del rey Carlos. (No, los franceses no fueron los primeros en cortarle la cabeza a su rey.) Oliver Cromwell se convirtió en el dictador ("lord protector") y aprovechó para conquistar Escocia e Irlanda, que hasta entonces habían permanecido prácticamente independientes. Los partidarios del "lord protector" eran los "puritanos", protestantes rígidos. La anexión de Escocia, protestante como Inglaterra, resultó bastante fácil a pesar de las revueltas. La anexión de Irlanda, católica, fue sangrienta. Desde entonces se habla de un Reino Unido. Aunque, el odio surgido por parte de Irlanda hacia los ingleses desembocará en su independencia en 1920.
Volviendo a Francia, una vez muerto Luis XIII, su esposa, Ana de Austria (hermana de Felipe IV de España), una descerebrada hasta entonces, sabe ponerse a la altura de las circunstancias. Empezó por mantener en su puesto al primer ministro que Richelieu había elegido para sucederle: Giulio Mazarini, conocido como Mazarino. Tras la muerte del rey, los nobles se sublevaron y será está pareja de amigos, una española y un italiano, quienes salvarían al Estado. Debido a esta rebelión, el pequeño Luis XIV, tuvo una infancia tormentosa, que en su adultez marcaría su reinado.
| Ana de Austria, madre de Luis XIV |
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| La "Apuesta de Pascal" en defensa de la fe cristiana. |

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| Luis XIV de Francia, el Rey Sol. |
Luis XIV conservaba desde su infancia una profunda desconfianza hacia la nobleza, siendo este el motivo de la construcción del Palacio de Versalles, inaugurado en 1682. No sólo fue el palacio más bello del mundo sino que era una máquina para "domesticar" a los grandes y poderosos nobles, que estaban prácticamente obligados a vivir en la nueva ciudad para formar la corte del rey. Este palacio también nos demuestra hasta qué punto reinaba el orden en el país: el castillo era indefendible en caso de revuelta, como lo demostrará la Revolución dos generaciones después.
A un buen dirigente se le reconoce por las personas que lo rodean: saben que la gloria de sus consejeros recae sobre ellos. Y Luis XIV, amante del arte, estaba rodeado de grandes artistas de su época: el arquitecto Mansart, el músico Lully, al paisajista Le Nôtre, y a una pléyade de hombres de letras: Corneille, Racine, La Fontaine, Molière, Boileau, La Bruyère.
Jean-Baptiste Poquelin, mejor conocido como Molière, fue nombrado "actor oficial del Rey"; y le dejó escribir e interpretar piezas sediciosas. Ante Luis XIII o Luis XIV se permitía que un personaje del Cid dijera: "Por muy grandes que sean los reyes, son como nosotros. Pueden equivocarse como el resto de los humanos", y que los reyes aplaudieran. Mientras, Racine y Corneille, con unos miles de palabras y atendiéndose a unas reglas extremadamente estrictas, dicen de todo sobre todo y exploran el alma humana. La sencillez "clásica" expresa la complejidad de las cosas. La sobriedad sugiere brillantez, la ligereza revela profundidad. Boileau, un genio clásico, lo resume: "Lo que bien se concibe, bien se enuncia".
| Los Inválidos, París. |
Luis XIV, muy cristiano, tuvo multitud de amantes, era un gran jinete y cazador, cada noche, presidía la cena en palacio, y adoraba actuar y bailar, pero antes que nada, dedicaba diez horas al día a estudiar informes para desarrollar su "oficio de rey". Dejó multitud de monumentos y grandes edificios públicos en toda Francia; quizá el más bello es el hospital de los Inválidos (destinado a los soldados heridos). Este edificio dice más a favor de Luis XIV de lo que pueda decir Versalles. Cuando se quiere juzgar la grandeza de una civilización, no hay que mirar las moradas de los ricos, sino los hospitales destinados a los pobres. Es aquí donde se encuentra la tumba de Napoleón Bonaparte.
El Siglo de las Luces (Cap. 18, Toda la Historia del Mundo, Barreau-Bigot)
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| Luis XV |
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| Luis XVI |
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| Billete de un dólar con la imagen de George Washington al frente. |
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| Billete de cien dólares con la imagen de Benjamin Franklin al frente. |
Racionalistas y humanistas, los filósofos de la Ilustración no eran demócratas, sino que se enorgullecían del "despotismo ilustrado". Es cierto que Rousseau concebía la idea de una democracia, pero en ese punto estaba solo. En contraposición, Voltaire y Diderot eran consejeros de reyes extranjeros como Catalina de Rusia y Federico de Prusia. Algunas de sus características fueron: el cosmopolitismo, la idea de que el pueblo es demasiado ignorante para ser libre, el libertinaje, la buena conciencia y la predilección por las causas humanitarias lejanas, una disposición excepcional a la incoherencia ideológica, etc.
Pero cuando las duquesas encontraban a Rousseau "tan espiritual" y se reían de sus ocurrencias, no imaginaban que ellas mismas, pronto, perderían sus cabezas. La Ilustración fue sin duda un formidable movimiento de libertad y de emancipación. La idea de igualdad entre los hombres sobrevive a cualquier moda. Aunque el Siglo de las Luces tiene su lado oscuro: la trata de negros en virtud del progreso de la navegación. Podría decirse que la esclavitud es el pecado original de Norteamérica, el fuerte racismo puritano la permitía; y este desprecio se mantendrá vivo mucho tiempo en EEUU, pero es también la causa directa del gospel y del jazz, por ejemplo.
El Siglo de las Luces también fue el siglo de la música sinfónica. A la Contrarreforma la acompañó la creación de una fabulosa música barroca. En este siglo vivieron extraordinarios compositores: en Viena, Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791) y en Alemania, Ludwing van Beethoven (1770-1827), por citar sólo a dos de los más geniales.
En resumen, Francia fue la patria de las nuevas ideas, Alemania y Austria de la música sinfónica, e Italia siguió siendo la de la ópera.
2.4. Arquitectura: El Escorial en España y Versalles en Francia.
2.5. El Rococó en sus diversas expresiones.
3. Otras manifestaciones artísticas del Barroco.
3.1. Danza: El Rey Sol y la Real Academia de la Danza.
3.2. Música: Bach, Händel, Vivaldi y Telemann.
3.3. Teatro: Corneille, Molière y Racine en Francia; Lope de Vega y Calderón de la Barca en
España.
3.4. Poesía: Sor Juana Inés de la Cruz en la Nueva España.

Pero cuando las duquesas encontraban a Rousseau "tan espiritual" y se reían de sus ocurrencias, no imaginaban que ellas mismas, pronto, perderían sus cabezas. La Ilustración fue sin duda un formidable movimiento de libertad y de emancipación. La idea de igualdad entre los hombres sobrevive a cualquier moda. Aunque el Siglo de las Luces tiene su lado oscuro: la trata de negros en virtud del progreso de la navegación. Podría decirse que la esclavitud es el pecado original de Norteamérica, el fuerte racismo puritano la permitía; y este desprecio se mantendrá vivo mucho tiempo en EEUU, pero es también la causa directa del gospel y del jazz, por ejemplo.
El Siglo de las Luces también fue el siglo de la música sinfónica. A la Contrarreforma la acompañó la creación de una fabulosa música barroca. En este siglo vivieron extraordinarios compositores: en Viena, Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791) y en Alemania, Ludwing van Beethoven (1770-1827), por citar sólo a dos de los más geniales.
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| W. A.Mozart |
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| L. Beethoven |
En resumen, Francia fue la patria de las nuevas ideas, Alemania y Austria de la música sinfónica, e Italia siguió siendo la de la ópera.
Manifestaciones pictóricas del Barroco: Caravaggio (Italia).
Manifestaciones pictóricas del Barroco: Vermeer, Rembradt y Rubens (Alemania, Holanda y Países Bajos).
Manifestaciones pictóricas del Barroco: Velázquez (España).
2.5. El Rococó en sus diversas expresiones.
3. Otras manifestaciones artísticas del Barroco.
3.1. Danza: El Rey Sol y la Real Academia de la Danza.
3.2. Música: Bach, Händel, Vivaldi y Telemann.
3.3. Teatro: Corneille, Molière y Racine en Francia; Lope de Vega y Calderón de la Barca en
España.
3.4. Poesía: Sor Juana Inés de la Cruz en la Nueva España.







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