miércoles, 30 de abril de 2014

El Neo-clasicismo

1. El contexto neo-clasicista.
1.1. La Ilustración.
1.2. La Independencia de los Estados Unidos de América.
1.3. La Revolución Francesa y Napoleón Bonaparte.
1.4. La Revolución Industrial en Inglaterra.
2. Manifestaciones artísticas del neo-clasicismo.
2.1. Pintura y grabado: Francisco de Goya y J-L David.
2.2. Música: Mozart, Beethoven, Wagner.



2.3. Arquitectura: París y Washington D.C.

jueves, 27 de febrero de 2014

El Barroco

Marco histórico del Barroco.


El Gran Siglo XVII (Cap. 17, Toda la Historia del Mundo, Barreau-Bigot)


http://www.quemdisse.com.br/autores/cardealderichelieu.jpg
Cardenal Armand Jean Du Plessis
de Richelieu (1585-1642) 
Tras la muerte de Enrique IV, María de Médicis actuó como regente de Francia en nombre de su hijo Luis XIII. Poco inteligente y en un entorno poco amigable, tuvo el mérito de introducir a Richelieu en el Consejo. Éste hombre inteligente y con sentido de Estado, sería ministro durante veinte años junto a Luis XIII y también cardenal; a lo largo de su vida luchó contra todo lo que podía entorpecer la autoridad monárquica. Richelieu también intervino en el terreno cultural; fundó la Academia Francesa en 1634, mandó construir la iglesia de la Sorbona y el Palacio Real en París.


 
Academia Francesa, París.

Iglesia de La Sorbona, París.




Palacio Real, París.

La Francia de 1625 será también la que servirá de inspiración al escritor Alejandro Dumas (padre) para relatar su historia de Los Tres Mosqueteros. La novela relata las aventuras de un joven de 18 años llamado D'Artagnan, que viaja rumbo a París para convertirse en mosquetero. D'Artagnan no es mosquetero de título, pero sí sus amigos Athos, Porthos y Aramis, amigos inseparables que viven bajo el lema "uno para todos y todos para uno". Juntos, sirven al rey Luis XIII y enfrentan a su primer ministro, el Cardenal Richelieu, y a sus agentes, para así resguardar el honor de la reina Ana de Austria.

 


Mientras tanto, en Inglaterra se proclamó la República en 1649, tras la decapitación del rey Carlos. (No, los franceses no fueron los primeros en cortarle la cabeza a su rey.) Oliver Cromwell se convirtió en el dictador ("lord protector") y aprovechó para conquistar Escocia e Irlanda, que hasta entonces habían permanecido prácticamente independientes. Los partidarios del "lord protector" eran los "puritanos", protestantes rígidos. La anexión de Escocia, protestante como Inglaterra, resultó bastante fácil a pesar de las revueltas. La anexión de Irlanda, católica, fue sangrienta. Desde entonces se habla de un Reino Unido. Aunque, el odio surgido por parte de Irlanda hacia los ingleses desembocará en su independencia en 1920.

Volviendo a Francia, una vez muerto Luis XIII, su esposa, Ana de Austria (hermana de Felipe IV de España), una descerebrada hasta entonces, sabe ponerse a la altura de las circunstancias. Empezó por mantener en su puesto al primer ministro que Richelieu había elegido para sucederle: Giulio Mazarini, conocido como Mazarino. Tras la muerte del rey, los nobles se sublevaron y será está pareja de amigos, una española y un italiano, quienes salvarían al Estado. Debido a esta rebelión, el pequeño Luis XIV, tuvo una infancia tormentosa, que en su adultez marcaría su reinado.

Ana de Austria,
madre de Luis XIV
Nuevamente, este es el marco para una nueva historia de Alejandro Dumas (padre): Veinte años después, secuela de Los tres mosqueteros. Una anécdota dice que cuando Alejandro Dumas (hijo) tuvo dudas respecto del rumbo del rumbo que tomaría la obra que estaba escribiendo, La Dama de las Camelias (basada en sus propios amores), acudió a su padre con un ánimo muy decaído y le interrumpió mientras éste estaba absorto escribiendo tan rápido como le permitía su mano, y dijo: "¡Espera! ¡Espera! ¡Están a punto de atrapar a Richelieu!"

En esta época, el prestigio intelectual de Francia había eclipsado al de Italia. René Descartes había publicado en 1657 su famoso Discurso del método; muy amigo también de Blaise Pascal, un excepcional físico y místico, autor de sabios estudios sobre la vida y el pensamiento (Pensamientos, 1669).

La "Apuesta de Pascal" en defensa de la fe cristiana.

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Cuando Mazarino -padrino y maestro en política de Luis XIV- murió en 1661, el rey tenía 24 años. mientras el cardenal vivió, le había dejado actuar. Nadie sabía lo que le rondaba por el cerebro (excepto Mazarino, quien juzgaba grandes las capacidades de su alumno). En la corte se pensaba que seguiría con sus amoríos  y permitiría gobernar a su madre, pero no. Llamó al Consejo y dijo a los ministros: "Señores, hasta ahora he tenido a bien dejar la tarea de gobernar mis Estados en combate al cardenal Mazarino. A partir de ahora, esto ya no será así, no designaré primer ministro y seré yo mismo quien gobierne. Solicitaré vuestros consejos cuando así lo necesite. Podéis estar preparados." Al mismo tiempo, ordenaba a sus mosqueteros detener al poderoso superintendente de finanzas, quien le hacía sombra. Una detención injusta, pero dictada por la razón de Estado de Maquiavelo. El rey había sucedido a su padre en 1643, pero es en 1661 cuando inicia un gran reinado de 54 años.

En este punto histórico, el autor de El Conde de Montecristo, Alejandro Dumas (padre), hace su tercera entrega sobre D'Artagnan con El Vizconde de Bragelonne, narrada 10 años después de Veinte años después. La película El Hombre de la Máscara de Hierro (1998) de Randall Wallace, es una adaptación de las dos secuelas de Los Tres Mosqueteros y mezclada con una leyenda que Voltaire hizo famosa en su obra El Siglo de Luis XIV.

Luis XIV de Francia, el Rey Sol.
Luis XIV conformó el mejor ejército de Europa, y el más numeroso. La llamada "sucesión de España" estuvo a punto de terminar mal, y Luis XIV se vio obligado a apelar a la buena voluntad de las personas por medio de una carta que se leyó en todas las parroquias de Francia. Este episodio demuestra que el Rey Sol se apoyaba en su pueblo. Al final, Luis XIV consiguió asentar a uno de sus nietos en el trono de España y terminar con la rivalidad secular; es así que la Corona de España está actualmente en manos de los Borbones y Juan Carlos es descendiente de Luis XIV. También fue también él quien prácticamente termino de conformar la actual geografía francesa.

Luis XIV conservaba desde su infancia una profunda desconfianza hacia la nobleza, siendo este el motivo de la construcción del Palacio de Versalles, inaugurado en 1682. No sólo fue el palacio más bello del mundo sino que era una máquina para "domesticar" a los grandes y poderosos nobles, que estaban prácticamente obligados a vivir en la nueva ciudad para formar la corte del rey. Este palacio también nos demuestra hasta qué punto reinaba el orden en el país: el castillo era indefendible en caso de revuelta, como lo demostrará la Revolución dos generaciones después.



A un buen dirigente se le reconoce por las personas que lo rodean: saben que la gloria de sus consejeros recae sobre ellos. Y Luis XIV, amante del arte, estaba rodeado de grandes artistas de su época: el arquitecto Mansart, el músico Lully, al paisajista Le Nôtre, y a una pléyade de hombres de letras: Corneille, Racine, La Fontaine, Molière, Boileau, La Bruyère.

Jean-Baptiste Poquelin, mejor conocido como Molière, fue nombrado "actor oficial del Rey"; y le dejó escribir e interpretar piezas sediciosas. Ante Luis XIII o Luis XIV se permitía que un personaje del Cid dijera: "Por muy grandes que sean los reyes, son como nosotros. Pueden equivocarse como el resto de los humanos", y que los reyes aplaudieran. Mientras, Racine y Corneille, con unos miles de palabras y atendiéndose a unas reglas extremadamente estrictas, dicen de todo sobre todo y exploran el alma humana. La sencillez "clásica" expresa la complejidad de las cosas. La sobriedad sugiere brillantez, la ligereza revela profundidad. Boileau, un genio clásico, lo resume: "Lo que bien se concibe, bien se enuncia".

Los Inválidos, París.
Cada gran nación europea marcó un siglo: el siglo XV fue italiano; el XVI español; el XVII y el XVIII fueron franceses. Posteriormente, en el siglo XIX se impondrá Inglaterra y en el XX, Estados Unidos de América.

Luis XIV, muy cristiano, tuvo multitud de amantes, era un gran jinete y cazador, cada noche, presidía la cena en palacio, y adoraba actuar y bailar, pero antes que nada, dedicaba diez horas al día a estudiar informes para desarrollar su "oficio de rey". Dejó multitud de monumentos y grandes edificios públicos en toda Francia; quizá el más bello es el hospital de los Inválidos (destinado a los soldados heridos). Este edificio dice más a favor de Luis XIV de lo que pueda decir Versalles. Cuando se quiere juzgar la grandeza de una civilización, no hay que mirar las moradas de los ricos, sino los hospitales destinados a los pobres. Es aquí donde se encuentra la tumba de Napoleón Bonaparte.

El Siglo de las Luces (Cap. 18, Toda la Historia del Mundo, Barreau-Bigot)


Luis XV
Luis XVI
Mientras que en el Reino Unido, la monarquía se había vuelto "constitucional". En Francia, una serie de trágicas muertes habían trastocado el orden de sucesión al trono, de modo que la Corona recayó, en 1715, en un sobrino nieto -todavía niño- del difunto rey, y la Regencia en su sobrino Felipe de Orléans (de 1715 a 1723). Los nobles estallaban de alegría y Felipe les dio poder que el Rey Sol les había negado. En consecuencia, los burgueses (clase media), quedaron descontentos (ésta es una lejana causa de la Revolución) y el gobierno se volvió bastante ineficaz. Luis XV no gobernó en realidad, acaparado como estaba por los placeres y sus amantes (la Pompadour y la Du Barry). Después, Luis XVI, coronado rey en 1774, no tendrá amantes y será de costumbres austeras pero se mostrará tan indeciso como su predecesor.

       
Billete de un dólar con la imagen de
George Washington al frente.
Aquella época vivió el apogeo de la navegación a vela. En América, los franceses, instalados en San Lorenzo desde 1607 se habían extendido por el continente. En el siglo XVIII, los franceses eran dueños de casi toda América del Norte. Sin embargo, aquella inmensa América francesa tenía una debilidad: la falta de hombres. Los franceses siempre se han negado a expatriarse. ¿Por qué iban a hacerlo? Hasta hay un refrán alemán que dice "felices como Dios en Francia". El resultado fue que la parte francesa de América estaba habitada por unos cuantos colonos que mantenían excelentes relaciones con las tribus indias; mientras que el Reino Unido sólo poseía trece colonias con un excedente de colonos (puritanos en su mayor parte que buscaban libertad religiosa). Ingleses y franceses se enfrentaron pero la desproporción de hombres era enorme, aunque si Luis XV hubiera sido un poco más combativo hoy el mundo sería francófono. Poco después, cuando los colonos ingleses de América se levantaron contra su metrópoli, enseguida Francia apoyó a los "insurgentes". Aquí surge como general la figura de George Washington, un rico terrateniente de Virginia. La opinión pública francesa apoyó a los sediciosos que se guiaban de las ideas filosóficas de los filósofos franceses.
Billete de cien dólares con la imagen de
Benjamin Franklin al frente.
En 1778, Benjamin Franklin viaja a París y regresa con con intelectuales que apoyaban la causa y no se limitaban a dar su opinión: acudían al frente. Pero para que la independencia de las colonias ingleses se lograra fue necesario que Luis XVI, a modo de revancha contra Inglaterra, declarara la guerra contra la Corona Británica. En 1783, el tratado de Versalles decretó la independencia de las colonias sublevadas, que adoptaron el nombre de Estados Unidos de América. La Constitución americana, adoptada el 17 de septiembre de 1787, creaba una República federal de la que George Washington fue el primer presidente. En realidad, creaba una nación: We the people, "Nosotros, el Pueblo", son las primeras palabras de la Constitución Federal. Por primera vez, se veía una República según los deseos de los intelectuales franceses. Pues Francia, en el siglo XVIII, fue más grande por sus letras que por sus armas.



  

Todo el mundo conoce a Voltaire (1694-1778) y a Jean-Jacques Rosseau (1712-1778) y a sus dos obras: El Contrato Social y el Emilio (obra fundamental en Educación), ambas de 1762. Los principios constitucionales de Montesquieu en El espíritu de las Leyes (1750) donde se expresa la separación de poderes e inspira a casi todas las constituciones modernas. Publicados entre 1791 y 1792, los 17 volúmenes de la Enciclopedia, de la que Diderot y D'Alembert fueron los principales redactores y que presenta una síntesis general del saber humano, afirmando la preeminencia de la razón sobre los dogmas.

Racionalistas y humanistas, los filósofos de la Ilustración no eran demócratas, sino que se enorgullecían del "despotismo ilustrado". Es cierto que Rousseau concebía la idea de una democracia, pero en ese punto estaba solo. En contraposición, Voltaire y Diderot eran consejeros de reyes extranjeros como Catalina de Rusia y Federico de Prusia. Algunas de sus características fueron: el cosmopolitismo, la idea de que el pueblo es demasiado ignorante para ser libre, el libertinaje, la buena conciencia y la predilección por las causas humanitarias lejanas, una disposición excepcional a la incoherencia ideológica, etc.

Pero cuando las duquesas encontraban a Rousseau "tan espiritual" y se reían de sus ocurrencias, no imaginaban que ellas mismas, pronto, perderían sus cabezas. La Ilustración fue sin duda un formidable movimiento de libertad y de emancipación. La idea de igualdad entre los hombres sobrevive a cualquier moda. Aunque el Siglo de las Luces tiene su lado oscuro: la trata de negros en virtud del progreso de la navegación. Podría decirse que la esclavitud es el pecado original de Norteamérica, el fuerte racismo puritano la permitía; y este desprecio se mantendrá vivo mucho tiempo en EEUU, pero es también la causa directa del gospel y del jazz, por ejemplo.

El Siglo de las Luces también fue el siglo de la música sinfónica. A la Contrarreforma la acompañó la creación de una fabulosa música barroca. En este siglo vivieron extraordinarios compositores: en Viena, Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791) y en Alemania, Ludwing van Beethoven (1770-1827), por citar sólo a dos de los más geniales.

W. A.Mozart
L. Beethoven
 

En resumen, Francia fue la patria de las nuevas ideas, Alemania y Austria de la música sinfónica, e Italia siguió siendo la de la ópera.



Manifestaciones pictóricas del Barroco: Caravaggio (Italia).





Manifestaciones pictóricas del Barroco: Vermeer, Rembradt y Rubens (Alemania, Holanda y Países Bajos).




Manifestaciones pictóricas del Barroco: Velázquez (España).


2.4. Arquitectura: El Escorial en España y Versalles en Francia.
2.5. El Rococó en sus diversas expresiones.
3. Otras manifestaciones artísticas del Barroco.
3.1. Danza: El Rey Sol y la Real Academia de la Danza.
3.2. Música: Bach, Händel, Vivaldi y Telemann.
3.3. Teatro: Corneille, Molière y Racine en Francia; Lope de Vega y Calderón de la Barca en
España.
3.4. Poesía: Sor Juana Inés de la Cruz en la Nueva España.



domingo, 23 de febrero de 2014

El Renacimiento

CONTEXTO HISTÓRICO

Capítulo 15. El Renacimiento, Carlos I de España y V de Alemania y Francisco I, del libro "Toda la Historia del Mundo" de Barreau-Bigot.


Mientras los españoles conquistaban el Nuevo Mundo, Italia se convirtió en el epicentro del "Renacimiento", llamado así porque se estaba re-descubriendo la Antigüedad Clásica: arte y pensamiento. Fueron cuatro los más importantes acontecimientos que marcaron los siglos XV y XVI:

  1. 1453: Toma de Constantinopla por los turcos otomanos, caída del Imperio Bizantino.
  2. 1492: Cristóbal Colón llega al continente americano.
  3. El Renacimiento: revolución intelectual y artística impulsada por la imprenta.
  4. La Reforma: revolución religiosa impulsada por Martín Lutero. 
¿Y por qué sería Italia la cuna del Renacimiento? Estas fueron algunas de las razones:
  • Libertad intelectual: los italianos siempre practicaron el Derecho Romano con un criterio liberal.
  • Los mecenas: las ciudades italianas cayeron bajo la tiranía ilegal "del más fuerte" de entre los ciudadanos. Todos ellos fueron protectores de artistas y escritores, pues deseaban popularizar sus gobiernos ilegítimos.
  • La tradición clásica: sólo Italia mantuvo vivo el recuerdo de la antigüedad grecolatina durante la Edad Media.
  • Los Humanistas: se da el nombre de "Humanismo" al movimiento cultural caracterizado por el estudio y la imitación de las obras grecolatinas. Surgió durante el siglo XIV en Italia de donde se difundió por toda Europa. Su principal característica fue el poner al Hombre (y no Dios) como el centro del interés intelectual. 

Italia inventó todo: la economía moderna, la ciencia moderna, el arte moderno y la visión moderna del mundo. Por supuesto, también desempeñó un papel político y militar. Florencia, por ejemplo, estaba gobernada por una rica familia de banqueros, los Médicis; mientras que en Milán, el poder estaba en manos de los Sforza. En esta época, las familias más ricas eran extremadamente cultas: leían, en griego, a Aristóteles y a Platón, y se hubieran sentido avergonzados si no hubieran mandado construir plazas, teatros y fuentes para el pueblo.


En 1532, un consejero del gobierno florentino, Nicolás Maquiavelo, escribió un tratado político aún vigente, El príncipe, una cínica reflexión sobre la manera de gobernar con inteligencia y astucia. La "razón de Estado" permite a Maquiavelo justificar, en ciertos casos, el asesinato y la mentira, una libertad de pensamiento de una temeridad inaudita, dentro de una época sumamente cristiana. El "Príncipe", sin embargo, nunca olvida que su poder reposa sobre el consentimiento del pueblo y que está justificado por el bien público. "El fin [moral] justifica los medios [inmorales]".

En Roma ejercían el papado pontífices poco cristianos: Alejandro VI Borgia (1492-1502), Julio II (1503-1513) y León X (1513-1521). Pero, por otro lado, estos papas renacentistas eran humanistas y encargaban trabajos a los mejores artistas: Rafael, Leonardo, Miguel Ángel.

David, Miguel Ángel,
Miguel Ángel Buonarroti (1475-1564), fue un protegido de los Médicis (época del David), y luego vivió en Roma (época de la Piedad). El papa Julio II le confió la ejecución de los frescos de la bóveda de la capilla Sixtina, que Miguel Ángel realizó acostado sobre un andamio durante años; y cuando el Papa se impacientó por la duración del trabajo, él le vertió un cubo de pintura sobre la cabeza, y el terrible pontífice no protestó. En aquellos tiempos de mecenazgo, el artista había ganado derechos. Escultor, pintor, hombre de letras (le gustaba leer a Platón), Miguel Ángel también fue el arquitecto que concibió la plaza del Capitolio en Roma y la cúpula de la básilica de San Pedro. Miguel Ángel trató siempre de concebir figuras como si se hallaran contenidas ya en el bloque de mármol en el que trabajaba; su tarea en cuanto que escultor, como él mismo decía, no era sino el de quitarle al bloque lo que le sobraba hasta que aparecieran las figuras contenidas en sus entrañas. Éste es el prototipo de los genios del Renacimiento, época en la que convivieron Miguel Ángel, Maquiavelo y Leonardo da Vinci.

La Piedad, de Miguel Ángel
La Piedad, es una obra de bulto redondo que se encuentra en la Basílica de San Pedro, en Roma. Cuando la obra fue entregada se pus en duda que hubiera sido Miguel Ángel el autor, dada su juventud (24 años). Al enterarse Bounarroti, en un arranque de furia grabó con el cincel su nombre en la escultura (en el cinto que cruza el pecho de María), siendo ésta la única obra firmada del artista. En esta escultura predominan las armonías de contraste: 1) Los ejes del cuerpo de Jesús (líneas quebradas) se contraponen a los pliegues curvilíneos y angulados de los vestidos de la Virgen María; 2) El brazo derecho de Jesús cae inerte, contraponiéndose al brazo izquierdo de la Virgen que esá lleno de vida y conmiseración; 3) Los pliegues de la ropa de la Virgen, llenos de oquedades, forman contrastes de claroscuro que se contraponen a las superficies claras y lisas del cuerpo de Jesús. 



Leonardo da Vinci, aunque vivió menos tiempo, fue un genio aún más universal: a la escultura, la puntura y la arquitectura añadía la mecánica y fue un ingeniero incomparable. Como testimonio de la variedad de su talento, podemos leer un curriculum vitae que dirigió al príncipe Ludovico el Moro, duque de Milán, a la edad de unos treinta años:

"Tengo el medio para construir puentes muy livianos, sólidos y roustos, de fácil transporte, para perseguir y vencer al enemigo; y otros más sólidos que resisten el fuego y el asalto, ligeros y fáciles de poner y quitar. Y medios para destruir y quemar los puentes del enemigo. para el sitio de una fortaleza, sé cómo sacar agua de las fosas y construir infinidad de puentes, arietes, escalas para trepar y otras máquinas relativas a este género de empresas. Si una plaza no puede ser conducida con los bombardeos debido a la altura de su glacis, tengo los medios para destruir toda la ciudadela u otras fortificaciones cuyos cimientos no descansen sobre roca. también dispongo de métodos para hacer bombardas muy cómodas y fáciles de transportar, que lanzan cascajo casi como las tempestades, causando un gran terror al enemigo por la humareda, los grandes destrozos y la confusión. Y si la aventura del enfrentamiento tuviera lugar en el mar, tengo planos para construir instrumentos muy propios para el ataque o la defensa de los navíos, que resisten el fuego de los más grandes cañones. 
También haría carros cubiertos, seguros e imposibles de atacar, que se adentrarían en las filas enemigas con su artillería, y que ninguna artillería sería capaz de destruir, y los hombres de armas podrían seguir impunemente a sus carros, sin encontrar obstáculos. Si fuera necesario, fabricaría morteros, muy bellos, útiles, diferentes de los que se emplean comúnmente. Allí donde no fuera posible el uso del cañón, inventaría catapultas, almajaneques, trabucos y otras máquinas de una admirable eficacia. Sencillamente, según las necesidades, construiría un número infinito de instrumentos variados para el ataque y para la defensa. 
En tiempos de paz, creo poder daros absoluta satisfacción, sea en arquitectura, construyendo edificios públicos y privados, sea en la conducción del agua de un lugar a otro. Además, puedo ejecutar escultura de mármol, bronce o barro.
A lo que añado que, en pintura, mi obra puede igualar a la de cualquiera."  

En definitiva, Italia era en el siglo XVI el centro del poder y la gloria. Por eso, todos los soberanos de la época querían controlarla. El primero de ellos, el más poderoso, Carlos V (1500-1556). Éste, siendo duque de Borgoña, heredó de su madre, Juana la Loca, hija de Isabel de Castilla y de Fernándo de Aragón, la Corona de España (y, por tanto, también de América Latina) y, de su padre, Felipe el Hermoso, las tierras de los Habsburgo (actual Austria). El Reino de Nápoles y de Sicilia se añadía a aquella extraordinaria herencia. Carlos se erigió como emperador germánico, y siendo un gran "europeo", decía: "Hablo francés a los hombres, italiano a las mujeres, español a Dios y alemán a mi caballo". Señalemos que ignoraba el inglés...

Pero su sueño imperial fracasó. dos años antes de su muerte se retiró a un monasterio español. Este es el único ejemplo en el que un emperador abandona por sí mismo el poder. Tras su muerte, sus posesiones fueron racionalmente divididas en dos: Felipe II, su hijo, los territorios españoles; para Fernando, su hermano, Austria y la Corona del Sacro Imperio.

El imperio había fracasado a causa de la oposición del reino de Francia. El imperio no pudo abatir la a la Corona de Francia, cuya monarquía había ganado poder desde Juana de Arco. Con Francisco I (1494-1547), Francia logró provocar el fracaso del sueño hegemónico de los Habsburgo: la nación triunfaba sobre el Imperio. Francisco I fue un brillante rey, un hombre guapo, culto y "renacentista". (Él llamó a Leonardo da Vinci a Francia.) Esta fue la época en la que el viejo castillo del Louvre se transformó en un palacio renacentista. Francia se iluminó con la luz italiana y surgieron grandes escritores.


Pero el Renacimiento no se produjo unicamente en Italia, España, Alemania y Francia. También despertó en la Ingleterra de Enrique VIII Tudor y de Tomás Moro, autor de Utopía, obra en la que se describe la organización de una sociedad ideal; también en Holanda (Erasmo de Rótterdam, Elogio de la locura, 1509) e incluso en Polonia. En Cracovia, el astrónomo Copérnico publicó en 1523, en latín, un libro subersivo, La revolución de los astros, en el que afirmaba que la Tierra no era el centro del universo, que no era el Sol el que giraba a su alrededor, sino la Tierra la que giraba alrededor del Sol. Una revolución total respecto a la concepción que los hombres tenían del cosmos: fue "la revolución copernicana" de nuestra visión del mundo.

Para terminar señalaremos la generalización de la imprenta de Gutenberg. La primera Biblia se imprimió en 1455. Al sustituir los pergaminos escritos a mano (manuscritos) por libros encuadernados e impresos, la imprenta proporcionó a sabios y pensadores los medios técnicos para una difusión de sus escritos mucho más amplia que en tiempos anteriores, porque los impresores hacían cien libros en el mismo tiempo que un copista empleaba para copiar uno.

Capítulo 16. Las Reformas y las guerras de religión, del libro "Toda la Historia del Mundo" de Barreau-Bigot.


Las costumbres de los papas del Renacimiento, quienes tenían amantes e hijos y que vivían de un modo poco evangélico, escandalizaba hasta el punto de hacerse evidente que la Iglesia tenía una gran necesidad de realizar reformas. Y en el siglo XVI, la reforma trajo consigo cismas.


A un monje alemán, en concreto, le parecía escandaloso lo que sucedía en Roma. Sobre todo, el comercio de indulgencias (la remisión de las penas por medio del pago de una cantidad de dinero). Martín Lutero (1483-1586) colgó en las puertas de la iglesia del castillo de Wittenberg 95 tesis o explicaciones para condenar aquel tráfico. Su propuesta estaba perfectamente fundada, pero la desgracia vino porque los papas no tomaron en serio a Lutero. por eso se produjo la ruptura y el nacimiento de una reacción evangélica que se llamó "protestantismo".


Pero además, Lutero tradujo el Nuevo Testamento al alemán, con lo que la nación alemana tomó conciencia de sí misma. Muchos de los príncipes alemanes utilizaron este pretexto para liberarse de Roma y confiscar los bienes de la Iglesia. El emperador católico Carlos V, a pesar de haber desterrado a Lutero, no pudo detener la reforma y se vio obligado a comprometerse con ella. Muchos otros príncipes se convirtieron al luteranismo, entre ellos, los reyes de Suecia y Dinamarca. En 1530 los príncipes enunciaron la máxima: Cujus regio, ejus religio, los sujetos deben profesar la misma religión que sus príncipes. Con esto, una reacción de libertad frente al emperador y al Papa, amos lejanos, se había transformado en un recrudecimiento de la servidumbre a favor de los príncipes, amos cercanos.

Ve la película Lutero (2003) de Eric Till y reflexiona sobre lo siguiente:
  • ¿Cuál fue el gran proyecto arquitectónico del Papa León X y qué quería simbolizar con ese proyecto?
  • ¿Cuáles fueron los elementos que se conjuntaron para ayudar a la difusión de las ideas luteranas? ¿Qué recursos usó y qué implicaciones nacionalistas tuvieron?
  • De acuerdo con la tradición católica, ¿quién puede interpretar las Escrituras? ¿Por qué la Iglesia no quería que la Biblia fuera traducida del latín a las lenguas comunes? 
  • Cuando el Papa León X dice que Lutero está embriagado de sí mismo, está haciendo una referencia al pecado de la soberbia, piensa en algún otro pensador(a) que haya sido acusado de lo mismo por su pensamiento.
  • Lutero poseía grandes cualidades, encarnando la idea del hombre renacentista que busca la verdad por encima de todo, pero ¿cuál era la cualidad que el Príncipe de Sajonia más admiraba en él?
  • ¿Qué principio político se deja ver cuando el príncipe de Sajonia expone ante el emperador Carlos V de Alemania la necesidad de juzgar con justicia a Lutero en territorio Alemán?
  • ¿Qué consecuencias trajo este cisma al mundo del arte?

En 1534, el rey de Inglaterra Enrique VIII (1491-1547), quería divorciarse a pesar de la negativa del Papa (negativa política, no religiosa), se apoyó en el luteranismo para dar con una cómoda salida: rompió con Roma y fundó el "anglicanismo". Éste es un catolicismo cismático, es decir, que permanece dentro del modelo católico. Pero Enrique VIII tropezó en su propio reino con un fuerte bando fiel a Roma y tuvo que dar la orden de ejecutar a su propio canciller Tomás Moro en 1535.

  


"No te daré mucho trabajo, tengo el cuello muy fino". Estas palabras, dirigidas al verdugo que debía decapitarla con una espada, fueron las últimas que pronunció Ana Bolena antes de morir en el cadalso. Por conseguirla, el monarca anuló su matrimonio con Catalina de Aragón, hija de los Reyes Católicos; se enfrentó a Carlos V, sobrino de ésta; y rompió con la Iglesia católica.Sin embargo, después de contraer matrimonio, quedó en manos de un monarca inconstante, que no dudó en inventar cargos contra ella para conseguir su decapitación. Las siguientes esposas no tuvieron mucha más suerte.

En Francia, Juan Calvino (1509-1564) se unió a la Reforma. Desde 1541 hasta su muerte, fue dictador de Ginebra donde se desarrolló el extremo radical denominado "calvinismo" que se ocupaba de que los fieles no disfrutaron demasiado del placer.

Así, a mediados del siglo XVI, la Europa latina estaba en una crisis religiosa: una buena parte había abandonado a la Iglesia Católica para unirse al luteranismo; Inglaterra había provocado un cisma; y los calvinistas intentaban convertir a Francia. Si ésta se inclinaba hacia la Reforma, se impondría el protestantismo; si permanecía como católica, la Reforma quedaría como algo "regional", porque Francia era, en ese momento, la mayor potencia del mundo. Entonces, se desencadenaron las guerras de religión entre protestantes y católicos.

Enrique III, rey de Francia fue asesinado por un monje, y sin herederos, según el orden de sucesión monárquica, la corona recaía en Enrique de Navarra, quien era protestante. Dos principios se enfrentaron en ese momento: el religioso (Cujus regio, ejes religio) y el de legitimidad (el de los juristas). Aunque Enrique era protestante, también era el rey legítimo. Los católicos "iluminados" estaban de acuerdo en ello, pero las masas populares de Francia se mantenían obstinadamente católicas. Enrique de Navarra lo entendió y tuvo la inteligencia de abjurar al protestantismo para entrar en París en 1549. A él se le adjudica la frase: "París bien vale una misa". En 1598, como rey coronado, promulgó el famoso edicto de Nantes, que concedía a los protestantes cierta libertad religiosa. A pesar de que este edicto mantenía la prudencia, sus consecuencias ideológicas son inmensas, ya que a partir de su promulgación, se puede disociar religión y ciudadanía, siendo ésta la semilla del laicismo.

Al mismo tiempo, gracias a Enrique IV, el catolicismo (tolerante) había ganado la partida en Europa y ahora emprendía su reforma. La "Contrarreforma": abrió multitud de seminarios destinados a formar a un nuevo cuerpo clerical, digno y culto, que pudiera compararse con los pastores protestantes. El español Ignacio de Loyola fundó la orden jesuita en París, éstos eran religiosos modernos, sabios, cultos y misioneros. Mientras el protestantismo iconoclasta no conseguía inventar un arte propio, los jesuitas lanzaron una nueva moda: el Barroco.

Mientras tanto, Inglaterra se había convertido en una gran potencia marítima bajo el mandato de la reina Isabel I (1558-1603). En 1588, el rey de España Felipe II, muy católico, envió contra inglaterra a la "Armada Invencible" que quedó disuelta por una gran tormenta en las costas inglesas. Al reinado de Isabel I, Reina Virgen de Inglaterra, hija de Enrique VIII y Ana Bolena, se le conoció como la Edad de Oro y el teatro isabelino tuvo a Shakespeare como representante del renacimiento.



EL RENACIMIENTO ITALIANO














Se puede decir que los maestros renacentistas italianos tuvieron tres grandes aportes al mundo del arte: dieron a conocer la anatomía científica y la perspectiva matemática, creando una pintura cuyas características fueron la figura humana como elemento básico, la naturalidad, la expresión psicológica, el colorido vigoroso y la hábil agrupación de numerosas personas sin perder la armonía del conjunto. A esto se añade la mezcla entre lo nuevo y lo viejo, entre las tradiciones góticas y las formas clásicas, dando como resultado formas modernas.


EL RENACIMIENTO NÓRDICO: FLANDES, ALEMANIA Y HOLANDA

Diferencias entre el arte renacentista italiano y el nórdico: toda obra que se destaque en la representación de la hermosa superficie de las cosas, flores, joyas o edificios, será un artista nórdico; mientras que un cuadro de acusados perfiles, clara perspectiva y seguro dominio de la belleza del cuerpo humano, será italiano. Los maestros florentinos, siguiendo a Brunelleschi, desarrollaron un método por medio del cual la naturaleza podía ser representada en un cuadro con exactitud científica. Comenzaban trazando el armazón de las líneas de la perspectiva y plasmaban sobre ellas el cuerpo humano mediante sus conocimientos de la anatomía y las matemáticas. Mientras que los maestros nórdicos lograron la ilusión del natural añadiendo pacientemente un detalle tras otro hasta que todo el cuadro se convirtiera en un espejo del mundo visible. A esto contribuyó Jan Van Eyck, pintor flamenco, inventor de la pintura al óleo, la cual permitía trabajar más lento y con mayor exactitud; podía hacer colores transparentes para ser aplicados capa por capa.


viernes, 14 de febrero de 2014

El Arte en la Edad Media

MUNDOS MEDIEVALES


La Edad Media es el periodo histórico comprendido entre el siglo V al XV. Se divide en Alta o Antigua Edad Media (desde la Caída del Imperio Romano de Occidente en el 476 hasta el año 1000, aproximadamente); y la Baja o Reciente Edad Media (desde el siglo XI hasta la caída del Imperio Bizantino o el descubrimiento de América).

Para iniciar la temática del arte en la época medieval presento un PPT donde sintetizo el Capítulo Cuarto de la obra de Jullian Bell, "El Espejo del Mundo", en el cual se presentan ejemplos de lo que estaba sucediendo al rededor del globo con respecto a las formas de expresión artística.


domingo, 9 de febrero de 2014

La Edad Media: Contexto Histórico

La Edad Media es el periodo histórico comprendido entre el siglo V al XV. Se divide en Alta o Antigua Edad Media (desde la Caída del Imperio Romano de Occidente en el 476 hasta el año 1000, aproximadamente); y Baja o Reciente Edad Media (desde el siglo XI hasta la caída del Imperio Bizantino o el descubrimiento de América).

Capítulo 10. Los tiempos bárbaros o el declive, de "Toda la historia del mundo", Barreau-Bigot.


Entre la caída de Roma y la Edad Media, que no empieza sino hasta el año 1000, hubo un período de 600 años de sucesivas invasiones en las cuales las poblaciones europeas se ven diezmadas y las "civilización" casi aniquilada. Sin embargo, en el extremo oriente del Imperio Romano, Constantinopla y sus alrededores subsistieron, dándose a conocer como el Imperio Bizantino, que duraría hasta las invasiones turcas del siglo XV. 

Estepa Euroasiática
Romanos y Chinos tenían la costumbre de llamar "bárbaros" a todo aquel que viviera más allá de los limes (límites fronterizos) o de la Gran Muralla. En realidad, sólo eran algunas tribus de cazadores nómadas que se desplazaban entre el Báltico y Mongolia por la gran estepa euroasiática.

En aquella época, la superioridad militar de los "civilizados" se refería únicamente a su organización (a su modernidad). Todos los contendientes usaban los mismos tipos de armas, pero el mando y disciplina de una legión romana aseguraba su éxito.


A partir del siglo III, Roma inició su decadencia cívica. Antes, por muy rica y corrupta que fuera, la clase dirigente romana siempre había conservado su sentido del bien público. Pero a partir del siglo IV, lo perdió y las virtudes que habían hecho poderoso al Imperio -el respeto a las leyes, el valor militar, el sentido de la grandeza- se habían desvanecido. El ejército estaba debilitado en extremo y los bárbaros no encontraron resistencia al pasar el limes, ya no como inmigrantes sino como conquistadores.

Triunfó la anarquía. Y la anarquía mata mucho más que la guerra porque en el momento en que no hay un Estado, no hay seguridad. Los campesinos, que necesitan la paz para cultivar sus campos, huyeron de ellos y se instaló la hambruna. La inseguridad implica hambre, la muerte de las ciudades y del comercio. La población se redujo en un 70% y las bellas ciudades del Imperio Romano se transformaron en ruinas. 

Los bárbaros, como conquistadores de los restos del Imperio Romano, dejaron su impronta en el mundo actual al ser quienes dieron los nombres a las naciones de la Europa actual.
  • Los hunos, de raza amarilla, son la explicación de los nombres y rasgos asiáticos de algunos europeos: húngaros, búlgaros y algunos rusos (incluso Lenin tenía los ojos rasgados). 
  • Los "gitanos", son un grupo sin casta llegados de la India que siempre han vivido en simbiosis dentro de las sociedades agrícolas. No son guerreros. 
  • Los francos, una tribu germánica, ocuparon la Galia (hoy Francia), aunque en el fondo la población sigue siendo celta y todavía habla una lengua latina. 
  • Los "anglosajones". Anglos y sajones desembarcaron en Gran Bretaña y entonces, nació Inglaterra. El inglés es una lengua germánica, aunque muy latinizada. 
  • Algunos "gran bretones", huyendo de los sajones llegan al oeste de Galia para fundar una pequeña "Bretaña" y salvar el galés (el bretón). 
  • "Alemania" perpetúa el nombre de los alanos; los burgundios dejarán su nombre a Borgoña; y los lombardos a Lombardía. 
  • Los eslavos legaron su lengua a la Europa del Este.
  • Los vikingos o normandos ("hombres del norte") fueron los marinos más experimentados del antiguo mundo con los navíos más rápidos de la época. Estos antecesores de los piratas estaban conformados por suecos, daneses y noruegos, todos pueblos originarios de las costas del norte de Europa. 
  • A los suecos se les llamaba "rous (pelirrojos)", y la extensión territorial que exploraron a través de sus ríos, se convertiría posteriormente en Rusia.
  • Los daneses se establecieron en la provincia de "Normandía", el país de los hombres del norte. En el año 1066, ocuparon Inglaterra, y más tarde se establecieron en Sicilia y en el sur de Italia, sonde fundaron sus reinos. Después, con la llegada de las cruzadas, los violentos normandos aparecerán en Jerusalén. 
  • Los noruegos, grandes exploradores marítimos, dominaron el océano Atlántico y, junto con sus esclavos celtas, poblaron Islandia (Iceland, Tierra de Hielo) y Groelandia (Greenland, Tierra Verde). También se dice que fueron los primeros en llegar a América, con un posible pequeño asentamiento en las costas de América del Norte y navegando hasta el Caribe (cinco siglos antes de Colón).

Será a partir del siglo IX que la civilización renacerá en Europa occidental a través del Imperio Bizantino en oriente, que conservó la cultura grecorromana. También perduraba, incluso en occidente, la Iglesia católica. Planteémonos una pregunta: Si en la actualidad el mundo cayera en declive, ¿quién lo reconstruiría? ¿En dónde está nuestro Imperio Bizantino? ¿Dónde nuestras iglesias? Tras un cataclismo, ¿quién conservaría el saber? ¿Quién sería testigo del esplendor pasado ante los nuevos mundos? 

En la Edad Media hubo una última oleada de invasiones llegadas de las estepas: las de Gengis Khan, quien consiguió unir a los rápidos jinetes de Siberia y Mongolia pero fracasaron en Europa, que ya había salido de la anarquía, y en Rusia fueron disipados por los cañones del Zar. Más tarde, su nieto, convertido en Gran Khan, se instaló en el trono Pekín como emperador de China (donde el viajero veneciano Marco Polo lo conoció).

Capítulo 11. La época del islam, de "Toda la historia del mundo", Barreau-Bigot.


En la orilla sur del mediterráneo sólo vivían tribus de beduinos, árabes nómadas que controlaban las rutas comerciales hacia la India. Las invasiones de este pueblo tuvieron un impacto importante y prolongado, en gran medida, gracias a la herencia de una religión fuertemente arraigada en la vida cotidiana. 

En el año 571 nació en La Meca un hombre llamado Mahoma, era caravanero al servicio de una viuda rica llamada Jadiya que, posteriormente, se convertiría en su esposa. En aquel tiempo, en la península arábiga convivían muchos pequeños tipos de cultos diferentes, la más importante era religión dualista conocida como "mazdeísmo" o "zoroastrismo", cuyo profeta fue Zoroastro o Zarathustra. Pero durante sus viajes, Mahoma había conocido las religiones de los judíos y los cristianos y se había convertido al monoteísmo. Al rededor de sus cuarenta años, tuvo una crisis mística durante la cual huyó de su ciudad natal hacia la ciudad de Medina, donde empezó a enseñar su nueva religión y, bajo dictado de Dios, dio nacimiento al Corán, el libro santo del islam. 

El genio del profeta fue presentar una especie de "kit" del judeo-cristianismo: 
  • El islam es una especie de judaísmo universalizado, puesto que su ley no está destinada a un sólo pueblo, sino a todo el universo. 
  • Del judaísmo conservó las prohibiciones alimentarias (como la carne de cerdo) y añadió la prohibición del alcohol. 
  • Del cristianismo, se conserva la historia de Jesús, considerado un profeta, y de María, venerada.
Mahoma no sólo fundó una religión, sino un Estado completo, al unir tribus árabes, divididas hasta entonces con una religión que ignora la separación de los poderes civil y religioso, e inunda cada aspecto de la vida cotidiana. El Corán considera legítimo conquistar con las armas nuevos espacios en nombre de la auténtica religión, esto es conocido como la yihad o "guerra santa". Mahoma dividía al mundo en tres partes:
  1. Dar al islam: el mundo bajo el mandato musulmán, el de la paz.
  2. Mundo de la tregua: posible con judíos y cristianos.
  3. Mundo de la guerra: contra los paganos. 
El islam es una religión de héroes (más que de mártires como el cristianismo). Inmediatamente después de la muerte del profeta, la formidable fuerza que Mahoma había creado se lanza a la conquista del mundo. 
  • En el 639 ocuparon Egipto y fundaron El Cairo cerca de la antigua Memphis.
  • A partir del 707 sometieron a África del Norte.
  • En el 712 pasaron a España.
  • En el este, los ejércitos árabes subyugaron al mundo iraní (Persia), incluida toda Judea. 
Pero el islam es una religión de ruptura que olvida y rechaza el pasado, por lo que se abandonaron las magníficas ciudades romanas y egipcias que los pueblos habían conservado con tanto cuidado hasta ese entonces. 

Con el dominio árabe, como subrayó el historiador Henri Pirrenne, el mundo mediterráneo, unido durante cinco siglos por el Imperio Romano, se partió en dos. Incluso se podría decir que, hoy día, existen tres Mediterráneos: 
  • Dos al norte: el latino católico al oeste y el bizantino ortodoxo al este.
  • Uno al sur: el árabe musulmán, que no habla ni latín ni griego, sólo árabe. 
La expansión árabe fue detenida a las puertas de Constantinopla en el siglo VII por el ejército y la marina bizantinos. Se estableció la frontera y la influencia musulmana se dejó sentir mediante la querella iconoclasta: el islam prohíbe el culto a las imágenes y los emperadores bizantinos se vieron tentados a hacer lo mismo, hasta que sus teólogos señalaron que era legítimo representar el rostro de Dios, hecho hombre en Jesús. 

También fueron derrotados por los francos que montaban pesados caballos percherones. Poco a poco, cesó el peligro para el Occidente cristiano. La capital del Imperio se trasladó de Damasco a Bagdad, a orillas del Tigris (esta sería la época de Las Mil y una noches).

Sin embargo, hacia el año 1000 las invasiones musulmanas tomaron una violencia extraordinaria en la India. Dicha violencia se debió a que los hinduístas eran vistos como idólatras. El islam es una religión muy fuerte pero incapaz de engullirlo todo y tiende a suscitar alergias considerables en sus fronteras (aún hoy). Muy diferente fue en China, donde el islam nunca pudo imponerse por la sencilla razón de que China es la civilización del cerdo y nunca renunciarían a comerlo. Aunque existen algunas minorías marginales.

En todas partes, las conversiones siguieron a los jinetes de Alá, excepto en Indonesia, donde la religión fue transmitida por los comerciantes navegantes, cuyo arquetipo es Simbad el Marino) y su grandeza, de la que dan testimonio los magníficos monumentos. 

Máxima extensión del Imperio Árabe, el mayor visto hasta entonces.


Capítulo 12. La Edad Media o la reconstrucción del mundo. Las cruzadas, de "Toda la historia del mundo", Barreau-Bigot.


En el siglo VII reinaba el desorden en Occidente. Sólo en Roma continuaba a duras penas la vida urbana, debido al papado. Los invasores germanos o eslavos respetaban en general a los religiosos cristianos. La Iglesia, que conservaba en sus monasterios los manuscritos de la cultura antigua y se proclamaba "romana", emprendió la evangelización de los bárbaros y la reconstrucción de la civilización.

Roma alentó la toma de poder por parte de los carolingios, especialmente del famoso Carlomagno (742-814). En el año 800, el papa León III mandó a Carlos ir a Roma, donde lo coronó "emperador de Occidente". Pero tras su muerte, sus nietos se repartieron los territorios como si se tratase de una propiedad privada. En el año 843, por medio del tratado de Verdún, el Imperio de Carlomagno se dividió del siguiente modo:

  • Luis el Germánico recibió Germania, al este del Rin;
  • Lotario, los países situados entre el Mar del Norte y Roma;
  • En Roma, el Papa había obtenido un Estado, embrión de los Estados Pontificios; y
  • Carlos el Calvo, las tierras situadas al oeste del Mosa, del Saona y del Ródano, la región que luego se llamó Francia. El tratado de Verdún es el acta oficial de su nacimiento. 


La verdad es que Carlomagno seguía siendo un bárbaro semi-ilustrado, y la Iglesia lo sabía. Después, el rey de Germania, Otón I, siguió soñando con reconstruir el Imperio carolingio y obtuvo del Papa la corona imperial (962), fundando el Sacro Imperio Romano Germánico. Pero este título fue una desgracia: dispersaron sus fuerzas en ambisiones excesivas en lugar de consagrarlas a su país. En realidad, la Iglesia prefirió apoyar a las monarquías locales:

  • 987, el duque de Francia, Hugo Capeto, fue elegido rey de Francia y señaló París como capital. 
  • 1000, Esteban I se convirtió en rey de Hungría por decisión del Papa.
  • 1034, Casimiro I instaló en Cracovia el reino de Polonia.
  • 1066, un señor vikingo afrancesado, Guillermo el Conquistador, se convirtió en rey de Inglaterra.
Poco a poco, los Estados nacionales emergían con sus lenguas "vulgares" (populares): francés, inglés, alemán, junto al latín.

Además, la Iglesia supo persuadir a los jefes germanos o eslavos de que enviaran a sus hijos a las escuelas. Allí, los monjes les enseñaban a leer y a escribir en latín, y les proporcionaban una fuerte educación cívica: no matar a los eclesiásticos, ni a las mujeres ni a los niños. Los monjes consiguieron que estos jóvenes comprendieran que era más hábil cargar a los campesinos y comerciantes con impuestos que matarlos. La transformación de estos bandoleros en "caballeros" fue el gran logro de la Iglesia católica...
  • El caballero protege al campesino en lugar de matarlo. 
  • El caballero acorazado y en su caballo, es invencible.
  • El caballero rinde honor a las damas en lugar de violarlas.
  • Tienen derechos (señoriales) pero también deberes: ser justos y hacer reinar la paz entre sus feudatarios.
  • El feudo es el territorio donde reina la ley, hogar del feudatario. 
  • El propio señor debe rendir homenaje al rey.

A partir del mundo rural, el feudalismo restaura el derecho, y como los comerciantes pueden de nuevo comerciar, renacen las ciudades (otras nuevas surgen), e igualmente se da una explosión demográfica global. Los papas de aquella época fueron gigantes y los reyes tremendamente laicos. Las órdenes religiosas dejaron sus monasterios: dominicos y franciscanos contribuyeron a la transformación de las costumbres. De este modo, hacia el año 1000, los "tiempos bárbaros" llegaron a su fin. Entonces empezó la Edad Media.

Una extraordinaria arquitectura nació entonces. Aunque en un principio era copia de la de Bizancio, y por este motivo se la llamó "románica" (romana), encuentra su propia originalidad. Esta fue la edad de las catedrales. Mirando la nave de Notre-Dame, a orillas del Sena, se entiende que la construcción de semejantes monumentos exigía paz, mucho dinero e inmensos conocimientos técnicos.
  

Los obispos abrían en las grandes ciudades escuelas eclesiásticas en donde de nuevo se estudiaban las artes y las ciencias. Los maestro allí eran famosos y sabios, y los estudiantes numerosos. Gracias a las universidades, Edad Meida fue una época de grandes descubrimientos científicos y técnicos. Algunos de sus inventos fueron:

  • El arado de tiro, que labraba el campo a mayor profundidad.
  • La chimenea, que evita ahumar las casas y palacios.
  • El arnés, que permitió utilizar la fuerza de los caballos sin estrangularlos. 
  • El estribo, que transformó la caballería la caballería ligera en pesada al permitir al jinete cargar sin caer de la montura. 
  • La brújula y la pólvora fueron importados desde China.
  • Se fundieron los primeros cañones, que aunque casi imposibles de dirigir acertadamente, significaron un gran avance que se fue perfeccionando con el tiempo. 
  • El amor cortesano, procede de los caballeros que habían aprendido a "hacer la corte" (seducir) a las mujeres de la corte para obtener sus favores en vez de violarlas, acto que se había convertido en algo despreciable. Las novelas de caballería están ilustradas con este tipo de amor platónicos. 
  • La legitimidad monárquica hereditaria, acabando de este modo con la incertidumbre sobre la sucesión: "¡El ha muerto, viva el rey!", decían los juristas, afirmando con ello que la defunción de un soberano traía consigo de manera automática la llegada al poder de su sucesor. 
Se avanza en materia de los derechos del hombre:
  • Seguía existiendo la esclavitud, pero de modo marginal. Los siervos eran hombres libres con obligaciones y derechos.
  • La mujer puede estudiar y presidir la mesa de los hombres.
  • La Iglesia pretende prohibir el matrimonio precoz, es decir, con niñas jóvenes sin educación.  

Después de cierto periodo de paz con los árabes, los turcos, que se habían convertido al islam tomaron el poder en Bagdad e hicieron de las peregrinaciones cristinas a Jerusalén algo complicado. En el 1071, los turcos invadieron Anatolia y el Asia Menor griega se convirtió en "Turquía". Entonces, el emperador de Oriente llamó a los cristianos de Occidente para que fueran en su ayuda y el papa Urbano II, en el 1095 exhortó a la cruzada (porque aquellos que partían portaban una cruz). Los cruzados reconquistaron Anatolia occidental por cuenta de los bizantinos y más tarde lograron ocupar Jerusalén en el año de 1099, masacrando allí a sus habitantes. Se creó un reino latino en Jerusalén. A los campesinos sirios, musulmanes o cristianos no los expulsaron de sus tierras, pero para suplir la falta de soldados se crearon órdenes de monjes guerreros como los hospitalarios y los templarios que construyeron sus propias fortificaciones. En realidad, fueron pocos los reyes que dejaron sus reinos para acudir a las cruzadas.

Fue en el 1204 cuando un veneciano de 24 años desvió la cuarta cruzada de su destino y conquistó la extraordinaria ciudad cristiana de Constantinopla, la misma que había sido defendida cien años atrás por la primera de la cruzadas. El saqueo de Constantinpla por parte de los cruzados fue bárbaro y sangriento. Fue así que el Occidente católico asesinó al Oriente ortodoxo. Occidente renegó de su parte bizantina y olvidó este hecho, pero la ortodoxia lo recuerda, lo cual explica la reticencia de los cristianos de oriente a unirse a Roma. La principal influencia absorbida por la cristiandad católica había sido la de Bizancio: el Imperio de Oriente había sido el que salvaguardó la cultura grecolatina. Incluso fue este imperio el que civilizó a los beduinos de Mahoma cuando, procedentes del desierto, conquistaron Siria y Egipto; sin su mediación, ¿cómo habrían podido aquellos nómadas leer a Aristóteles o a Platón?

Entre los beneficios colaterales de las cruzadas estuvieron que:
  • Occidente ganó allí la paz y autoridad real.
  • El nuevo mundo musulmán y el nuevo mundo medieval estaban hechos para entenderse, los señores turcos tenían la misma concepción del honor que los caballeros. Los intercambios culturales fueron numerosos. 
  • Se reestableció la preponderancia marítima de Occidente gracias a las ciudades comerciantes como Venecia, que había comprendido que era necesario pagar dignamente a los obreros; por lo tanto, Venecia no conoció las luchas sociales que desgarraron otras ciudades medievales. También escapó de la tiranía y se mantuvo como República. Además supo inventar una arquitectura propia, por la cual es admirada hasta hoy. 
El medievo llegó a su fin en el siglo XV. Primero, hubo una gigantesca y mortífera epidemia de peste. La "gran peste" asoló Europa de 1347 a 1352, sin llegar a ser erradicada del todo. Fueron cinco años en los que ni siquiera había tiempo de enterrar a los muertos: había que quemarlos o amontonarlos en fosas comunes. La mitad de la población europea y quizás asiática (puesto que la epidemia llegaba de China) murió. Al mismo tiempo, el clima global se enfrió al entrar en una "era glacial menor", por lo que el Sena comenzó a congelarse en invierno.


Capítulo 13. El nacimiento de las naciones. La guerra de los Cien Años, de "Toda la historia del mundo", Barreau-Bigot.


Cuando Carlos IV murió en 1328, su pariente de sangre más próximo era su hija, madre de Eduardo III, rey de Inglaterra. Pero los barones de Francia no querían un rey "extranjero". Esto significó el inicio de la guerra de los Cien Años entre Francia e Inglaterra. Además, el único poder supranacional, la Iglesia, estaba dividida por el "Gran Cisma": varios papas se disputaban el poder eclesiástico entre Aviñón y Roma. Fue necesario el concilio de Constanza (en 1417) para acabar con el cisma, pero el prestigio del papado se tambaleaba. Y casi en todas partes, un sentido nacional tomaba el relevo al sentimiento de unidad católico. Fue durante esta guerra, que los campesinos francés instauraron el nombre de "godos" a los soldados llegados de Inglaterra que maldecían en inglés: God Dammed!

Es en este momento histórico que hace su aparición una de las figuras más extrañas de toda la historia: Juana de Arco. Nacida en 1412 en Domrémy, era hija de unos campesinos destacados. A sus 16 años, Juana pensó que era necesario ayudar al Delfín (nombre tradicional del heredero de Francia: el señor de Dauphiné) y (por unas voces que escuchaba) ella estaba segura de que podría liberar a Francia de los godos. Vestida de hombre, Juana logró que le concedieran un pequeño séquito y un caballo, cruzó Francia en pleno invierno y se presentó ante el Delfín. Éste la mando con una comadrona que certificara su virginidad, pero lo que resultó realmente sorprendente fue su inteligencia. A los juristas el delfín, que la ponían a prueba preguntándole: "Si Dios quiere la marcha de los ingleses, ¿para qué necesita soldados?", les respondió: "Las personas de la guerra combatirán y Dios les dará la victoria". Al final, el Delfín se jugó con Juana su última carta... y ganó.

Tras algún tiempo, fue capturada por los ingleses, procesada como bruja, desacreditada y quemada en la hoguera. Después, Carlos VII, que no quería sustentar su trono en una bruja, mandó organizar un proceso que anulara la condena de bruja.

Se dice de ella que "era muy bella, pero nadie hubiera osado desearla". Los reyes y la gente del medievo creían que Dios podía dirigirse a ellos por mediación de cualquiera. Juana fue un profeta del patriotismo francés. Vox populi, vox Dei, "la voz del pueblo es la voz de Dios", afirma una máxima eclesiástica.

En este momento, Francia e Inglaterra, las más viejas naciones de Europa, también son las primeras potencias del mundo.